Sendero El Junquillo (P.N. Sierra de Andújar)

En esta ocasión, nos vamos “De rutas por”  la provincia de Jaén, por el Parque Natural de la Sierra de Andújar. Un camino que recorre un espacio muy representativo de Sierra Morena y de este parque natural. Abundan en él las dehesas en terrenos casi llanos y manchas de monte mediterráneo, poblados ambos por numerosas especies animales, entre ellas diversas aves, fácilmente visibles, o mamíferos, como Ciervo (Cervus elaphus), Jabalí (Sus scrofa Linnaeus), Zorro (Vulpes vulpes) o garduñas (Martes foina), difíciles de avistar pero cuyos rastros encontraremos con cierta facilidad. Las sierras Madrona y Quintana en el horizonte, tras estas planicies, evocan las múltiples leyendas que estas despobladas tierras han inspirado a lo largo de la historia.

Datos Técnicos:

  • Trayecto: Lineal
  • Longitud: 5 km aprox (ida)
  • Dificultad: Baja
  • Punto de inicio: A-6178 Km 17-18
  • Track: rutas@derutasporlanaturaleza.es
  • Tipo camino: Pista forestal
  • Recomendaciones: Llevar agua potable y vestimenta y calzado adecuados. No abandonar basura. Evitar encender fuego. Respetar el entorno natural del camino. No molestar a las gentes del lugar.

El inicio del sendero se accede por la carretera A-6178 que viene del santuario de la Santuario Virgen de la Cabeza, a diecinueve kilómetros del mismo. Encontraremos la señalización del sendero en un cruce de la carretera con una pista que sale a la izquierda hacia Valdelagrana en un paraje conocido como Junquillo. Emprenderemos el camino por la pista hacia un vértice geodésico que veremos muy cerca.

Haremos todo el recorrido por esta pista, casi siempre flanqueada por vallas de fincas dedicadas a la ganadería y a la caza, y de forma secundaría para el cultivo de cereales. La vegetación varía entre auténticos bosques de encinas (Quercus ilex) y formaciones adehesadas más o menos densas. Otras muchas plantas propias del monte mediterráneo encuentran por aquí su espacio, como el piruétano (Pyrus bourgaeana) o peral silvestre (Pyrus pyraster), de hojas brillantes y caducas, del que podremos ver algunos ejemplares al poco de iniciar el camino.

Pasaremos también en el tramo inicial bajo un tendido de alta tensión que viene desde Puertollano hacia el valle del Guadalquivir al sur, dirección en la que observaremos el prominente Peñón de Rosalejo (805 m).

Dejaremos algo más adelante el cortijo de Las Losas a nuestra derecha, rodeado de un espacio más aclarado. Medio kilómetro más adelante veremos el llamado horno moruno, una pequeña construcción de piedra situada entre encinas al margen izquierdo de la pista.

En algo más de un kilómetro llegaremos a una encrucijada de caminos y cortafuegos. Ya habremos observado la combinación de ambos, que hay caminos por los que transitamos que tienen sus márgenes aclaradas para que sirvan, al mismo tiempo, de cortafuegos. Así se ayuda a la prevención y extinción de incendios, que suponen una importante amenaza, sobre todo para las fincas cinegéticas con monte bajo, que acogen poblaciones de Jabalí (Sus scrofa Linnaeus), Ciervo (Cervus elaphus), Gamo (Dama dama) o Muflón (Ovis ammon musimon), pero también para otros espacios más aclarados, como las dehesas, que tienen un uso predominantemente ganadero. La alta biodiversidad de unos y otros tipos de montes se protege con esas infraestructuras, y también con otras complementarias, como las balsas que abundan en ambos tipos de explotaciones.

Casi un kilómetro después, encontraremos otro cruce de caminos esta vez pertenecientes a fincas colindantes. Seguiremos hacia delante y unos metros más adelante giraremos hacia el sur, acercándonos de nuevo a una zona más arbolada.

Es un buen lugar para detenernos y observar las cadenas montañosas que se alzan en el horizonte por el noroeste. A unos diez kilómetros veremos la sierra Quintana, cuyas cumbres dibujan el límite de las provincias de Jaén y Ciudad Real, y también del parque natural. En ella podremos distinguir el Burcio del Pino (1.291 m), el pico más alto del parque natural. Más al oeste está sierra Madrona, donde se alcanzan las mayores cotas de toda sierra Morena. Entre ambas sierras está el principal paso al afamado valle de Alcudia, en el que se localiza Fuencaliente, población ciudadrealeña que podremos divisar más adelante.

Ya en el último tramo del sendero pasamos por un nuevo cruce cerca de una gran cortijada. Un kilometro más adelante el sendero finaliza, en una sugestiva dehesa junto a un paso canadiense.

📸 FOTOS

Fotografías y vídeo: Propios

Texto junta de Andalucía adaptado

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