Sendero “Cascada de La Cimbarra” (P. N. Cascada de la Cimbarra)

En esta ocasión, nos vamos “De rutas por”  la provincia de Jaén, por el Paraje Natural Cascada de Cimbarra. La Cascada de la Cimbarra, es un gran salto de agua de aproximadamente unos 25 metros de altura situada en un entorno modelado por la actividad tectónica y la acción del río Guarrizas. Supone una auténtica sorpresa para los visitantes que se atreven a transitar por estos parajes serranos, antiguo refugio de bandoleros. La Cascada de la Cimbarra tiene lugar gracias a una falla transversal al cauce del río Guarrizas. Se trata pues de una pared vertical compuesta por cuarcita de gran dureza, formada en el mar hace 500 millones años, que posteríormente fue cubierta por materiales más modernos y que en el Carbonífero quedaron elevados y expuestos a la erosión, permaneciendo finalmente al descubierto. En los estratos de cuarcita es posible observar rizaduras del oleaje en forma fósil, así como restos fósiles de organismos que vivieron aquí cuando esto formaba parte del sustrato arenoso del fondo del mar. Otro aspecto de gran interés que guarda la cascada son las muestras de pinturas rupestres tanto en la misma cascada como en las cuevas del entorno.

Datos Técnicos:

  • Trayecto: Circular
  • Longitud: 2 km aprox
  • Dificultad: Baja
  • Punto de inicio: 2,5 km de Aldeaquemada
  • Track: rutas@derutasporlanaturaleza.es
  • Tipo camino: Sendero
  • Recomendaciones: Llevar agua potable y vestimenta y calzado adecuados. No abandonar basura. Evitar encender fuego. Respetar el entorno natural del camino. No molestar a las gentes del lugar.

El Paraje Natural Cascada de Cimbarra, donde se encuentra la cascada del mismo nombre, un gran salto de agua de aproximadamente unos 25 metros de altura situada en un entorno fantástico y frondoso modelado por la actividad tectónica y la acción erosiva del río Guarrizas. El sendero está dotado de dos miradores desde donde podremos contemplar la grandiosidad de este enclave, escondido en las estribaciones de Sierra Morena.

La ruta tiene su inicio en el conocido como Patio de las Armas. Desde aquí una senda bien marcada nos hará descender poco a poco, mientras las jaras (Cistus), el romero (Salvia rosmarinus) y el tomillo (Thymus) entre otros, dibujan el límite del camino. Así, guiados por la vegetación llegaremos a una zona más abierta desde la cual podremos hacernos una idea de lo espectacularidad del enclave.

Después de este adelanto, continuaremos bajando hasta adentrarnos en el barranquillo, donde el sendero nos ofrece dos alternativas. Hacia abajo llegaremos al pie de la cascada por un sendero pavimentado de fuerte pendiente pero sin dificultad. A mitad de la bajada pasaremos junto a las ruinas de un antiguo molino recientemente restaurado, desde aquí el sendero deja de estar pavimentado y conviene bajar con cuidado, hasta llegar a un mirador enfrente de la cascada, donde las vistas son inigualables.

Una vez descubierta la cascada, retornaremos por la senda del molino hasta el cruce anterior. Una vez allí retomaremos nuestro sendero, que será el que queda a nuestra derecha, por el cual caminaremos unos metros más para llegar al mirador de la Cascada de la Cimbarra, que nos brindará una espectacular vista panorámica de la cascada, la poza y toda la garganta del río.

Tras detenernos un tiempo en el mirador y observar la grandeza de tan exclusiva joya de la naturaleza, continuaremos nuestra senda hasta encontrar unas indicaciones que nos informan de la existencia de otro mirador, conocido como Mirador del Desfiladero. Así seguiremos las indicaciones que nos llevaran a disfrutar de unas vistas que aunque diferentes nada tienen que envidiar a las anteríores.

Si miramos hacia abajo podremos observar como discurre el agua del río Guarrizas y a escasos metros, aguas abajo el Charco del Negrillo, un hermoso remanso rodeado de frondosa vegetación. Al frente podemos observar la existencia de un enorme pliegue de los estratos rocosos.

Además este mirador es un buen lugar para contemplar la variedad de formaciones vegetales que hay en este paraje natural. A primera vista resalta el típico encinar mediterráneo acompañado por matorral característico compuesto de jara (Cistus), lentisco (Pistacia lentiscus), romero (Salvia rosmarinus), enebro (Juniperus communis) y labiérnago (Phillyrea angustifolia). El encinar cederá su lugar a almeces, madroños (Arbutus unedo), cornicabras (Pistacia terebinthus) y quejigos (Quercus faginea) en las umbrías, y a los alisos (Alnus glutinosa) y fresnos (Fraxinus) en el cauce del río. En la lejanía a nuestra izquierda observaremos unas extensas poblaciones de pinar que se encargarán de marcar el contraste del paisaje. Entre este mosaico vegetal, podremos observar especies como el Ciervo (Cervus elaphus), el Jabalí (Sus scrofa Linnaeus), El Zorro (Vulpes vulpes) o cualquiera de las numerosas aves que encuentra en este paraje un lugar idóneo para anidar.

Después de detenernos durante algún tiempo en este asombroso mirador, volveremos hacia atrás hasta el lugar en que se encuentra la flecha que nos indicó la existencia de este mirador. Desde aquí continuaremos nuestra senda acompañados como hasta entonces por el matorral mediterráneo y llegaremos de nuevo al patio de armas, desde donde iniciamos nuestro sendero.

📸 FOTOS

Fotografías y vídeo: Propios

Texto junta de Andalucía adaptado

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