Sierra del Viento – La Capitana (P.N. Sierra Norte de Sevilla)

En esta ocasión, nos vamos “De rutas por” la provincia de Sevilla, por el Parque Natural de la Sierra Norte de Sevilla, para subir el pico “La Capitana”. La Capitana es la mayor de las cumbres del Parque, y de Sierra Morena Sevillana. El ascenso no tiene gran dificultad, ya que se inicia desde una cota relativamente alta y las mayores pendientes se hallan en el primer cuarto del trayecto.

Datos Técnicos:

  • Trayecto: Lineal
  • Longitud: 10 km aprox (Ida – Vuelta)
  • Dificultad: Baja
  • Track: rutas@derutasporlanaturaleza.es
  • Punto de partida: Cerca de la ermita del Santo Cristo
  • Tipo de camino: Carril y Senda  con superficie pedregosa
  • Recomendaciones: Llevar agua potable y vestimenta y calzado adecuados. No abandonar basura. Evitar encender fuego. Respetar el entorno natural del camino. No molestar a las gentes del lugar.

La mayor parte del recorrido transcurre próximo a la cresta de la sierra del Viento, por lo que resulta ser un extendido mirador con vistas que alcanzan a las depresiones de los dos grande ríos del sur peninsular, por el norte la del Guadiana y, por el sur, la del Guadalquivir.

Iniciamos nuestro camino muy cerca de la villa de Guadalcanal, un Conjunto Histórico que forma parte del Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz, y que, desde luego, merece una detenida visita para conocer sus calles y monumentos. Guadalcanal se encuentra entre las sierras del Viento y del Agua, que a su vez forman parte del gran macizo de Sierra Morena, ya próxima al límite entre las provincias de Sevilla y Badajoz.

Caminaremos por la denominada Sierra del Viento, cuyo nombre nos pone en guardia ante un fenómeno meteorológico al que muy probablemente tengamos que hacer frente.

Nos encontramos ante un carril amplio, asentado por un uso que viene desde antiguo. Hasta el pico de la Capitana no dejaremos de ascender, aunque las pendientes más pronunciadas se encuentran en esta primera parte.

Cuando ya tenemos recorrido un kilómetro y medio, aproximadamente, nos encontramos junto a un observatorio astronómico que se construyó en los años ochenta del pasado siglo, fruto del esfuerzo de unos pocos entusiastas del estudio del gran manto estelar que cubre esta sierra en noches despejadas y sin luna.

Sobre nuestras cabezas un espacio infinito que adquiere formas y matices distintos según el día y la hora. Bajo nuestro pies, un sustrato rocoso formado por calizas marmóreas. A nuestro alrededor, una dispersa vegetación mediterránea, compuesta por encinas (Quercus ilex), coscojas (Quercus coccifera), tomillo (Thymus) o jaras (Cistus ladanifer).

El olivo es el cultivo más extendido, en formaciones adehesadas en las que no suelen faltar ovejas pastando. Tampoco resulta raro encontrarnos con grupos de vacas retintas, de aspecto imponente y mirada desconfiada, pero de actitud pacífica.

Cambiamos de ladera en varias ocasiones, de la más soleada que mira al sur, en la dirección que corren distintos arroyos que nutren al río Viar y al embalse de El Pintado, que podremos reconocer fácilmente con una visibilidad normal, a la umbría que nos abre una gran panorámica hacia las campiñas pacenses, que en su parte más próxima drenan el río Sotillo y el Bembézar, al que aquél tributa; y ya más lejos el Guadiana.

En el camino nos encontramos con una cancela, que debemos dejar cerrada, y cruzamos la vía pecuaria Cordel de la Hoya de la Calera. Ya solo queda alcanzar el cerro de La Capitana, que con sus 959 metros es el punto más alto del parque natural.

El camino se reduce a una senda en este último trecho de unos 300 metros, que nos conduce al mirador, dotado de paneles interpretativos del paisaje que se observa en una y otra dirección.

También se encuentra un vértice geodésico, una señal formada por un cilindro montado sobre un dado de hormigón, que forma parte de una red mundial, imprescindible para la realización de mapas.

📸 FOTOS

Fotografías y vídeo: Propios

Texto adaptado

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