Sendero Lagunas del Huerto y Las Pajas (P.N. Doñana)

Datos Técnicos:

  • Trayecto: Circular
  • Longitud: 4 km aprox
  • Dificultad: Baja
  • Track: rutas@derutasporlanaturaleza.es
  • Punto de partida:  Centro de visitantes El Acebuche
  • Tipo de camino: Pasarela de madera.
  • Recomendaciones: Llevar agua potable y vestimenta y calzado adecuados. No abandonar basura. Evitar encender fuego. Respetar el entorno natural del camino. No molestar a las gentes del lugar. Llevar prismáticos

En esta ocasión, nos vamos “De rutas por”  el Parque Natural de Donaña. Para visitar las lagunas del Huerto y de las Pajas. Que forman parte de un complejo lagunar surcado por numerosos canales, cuyas aguas afloran del subsuelo en inviernos muy lluviosos, en las zonas bajas del ecosistema más antiguo y estable de Doñana: el coto.

El coto es un espacio de matorral sobre suelo arenoso que presenta una gran variedad de ambientes. Según la tonalidad predominante de las plantas, se distinguen dos comunidades principales de matorral: el Monte Blanco y el Monte Negro.

Entremezclado con orlas de álamo blanco (Populus alba), bosquestes de pino piñonero (Pinus pinea) y ejemplares dispersos de sabina y acebuche (Olea oleaster), el sendero de las lagunas discurre en su totalidad por este ecosistema de monte y agua. Arranca donde termina el sendero del Acebuche y se encamina hacia las lagunas del Huerto y de las Pajas a través de múltiples pasarelas que sortean los canales. Finalmente, regresa al incio por el costado sur de los bucles que describe el entarimado.

Desde los primeros metros, encontraremos vestigios de los antiguos pobladores del coto, como la reproducción de una destiladora de esencias o los boliches (carboneras). Y es que la historia de estos humedales está estrechamente vinculada a la crónica de nuestra propia historia. En los años cincuenta del siglo XX, para reforestar y sacar el máximo provecho económico a la zona, el humedal se desecó. La repoblación forestal trajo consigo la repoblación humana del territorio; los nuevos recursos del entorno permitieron nuevos aprovechamientos, como la comercialización de la piña o las esencias de eucalipto. Unas décadas después, el humedal se recuperó y reacondicionó. En la actualidad, constituye un núcleo estratégico de biodiversidad, en el que numerosas especies encuentran hogar y refugio.

Como corresponde a los humedales arenosos, estas lagunas son de naturaleza temporal, con un ciclo de inundación corto, por lo que no es extraño que las encuentre sin agua. Además, al ser la altitud mayor que en la laguna del Acebuche, las del Huerto y las Pajas suelen ser las primeras en secarse. Pero no es negativo. Dicha temporalidad permite un relevo constante de animales y plantas, cuyo dinamismo genera hábitats de gran valor. De hecho, Europa los declaró hábitats de interés prioritario bajo la denominación “Lagunas temporales de ámbito mediterráneo”.

Atento a los movimientos de la vegetación, a los chapoteos, a los cantos; la laguna del Acebuche es un estratégico enclave para la observación de aves. Cuando la laguna tiene agua, y según la época del año, se encuentran diversas especies acuáticas como el Porrón pardo (Aythya nyroca) el Somormujo lavanco (Podiceps cristatus), o el Pato colorado (Netta rufina), el ánade friso (Mareca strepera) y el Silbón europeo (Anas penelope). Otros, como el Ánade azulón (Anas platyrhynchos), el martinete (Nycticorax nycticorax), o el peculiar calamón común (Porphyrio porphyrio), con sus brillante plumaje azul y sus largas patas coloradas, podrá observarlo prácticamente todo el año. Además de las acuáticas, hay otros grupos de aves que podrá observar durante el recorrido, como los vivaces y cantarines insectívoros o las majestuosas rapaces.

Es posible escuchar el bramido del Ciervo (Cervus elaphus), el hociqueo del Jabalí (Sus scrofa Linnaeus) o el chillido del águila. Y es que los cotos constituyen el hábitat de multitud de animales. La espesura del matorral es también el territorio natural del felino más emblemático de Doñana y, aunque no es fácil sorprenderlo, podrá contemplarlo en el observatorio del lince ibérico previa reserva en el Centro de Visitantes del Acebuche.

Desde el observatorio del lince y tomando a la derecha en los cruces, la tarima le llevará al observatorio de avifauna de la laguna de las Pajas y, a seiscientos metros de este último, al observatorio de la laguna del Huerto.
El regreso al punto de partida lo iniciamos sobre nuestros pasos. El entarimado describe varios bucles o circuitos en lazo sobre los canales. Se puede recorrer como se quiera, pero si se toma la derecha en cada cruce, recorremos el sendero completo sin perder detalle.

📸 FOTOS

Fotografías y vídeo: Propio.

Texto: adaptado

Print Friendly, PDF & Email