Martín pescador (Alcedo atthis)

Presente en casi todos los ríos y humedales de la Península hasta hace relativamente poco tiempo, el martín pescador es una de las especies más damnificadas por el deterioro experimentado por las aguas dulces de nuestro país durante las últimas décadas. De espectacular plumaje y vuelo rapidísimo, este coraciforme necesita taludes arenosos para excavar su nido, así como una abundante población de pequeños peces, larvas de insectos acuáticos y anfibios para alimentarse.

Identificación

El martín pescador es un ave de pequeño tamaño y aspecto compacto, que se caracteriza por poseer uno de los más vistosos plumajes de nuestra fauna. Dominan en su librea los colores azules y verdosos (brillantes y metálicos) en las regiones dorsales y los anaranjados en las ventrales. En la cabeza del ave —que parece desproporcionadamente grande para su tamaño— llama la atención un larguísimo y cónico pico de color negro. La garganta es blanca, al igual que una llamativa mancha en los laterales del cuello, que se prolonga hacia el ojo en una banda anaranjada. Las patas de este coraciforme son muy cortas —al igual que la cola— y lucen un intenso color rojizo. El dimorfismo sexual no es muy evidente y se limita a la tonalidad de la parte inferior del pico, negra en el macho y anaranjada en la hembra. Los jóvenes son semejantes a los adultos, aunque con una coloración verde turquesa en lugar de azul; las patas son, asimismo, más oscuras. Cuando vuela también resulta inconfundible, pues se desplaza a gran velocidad y poca altura —normalmente emitiendo su característico reclamo— mediante un frenético batir de alas.

Canto

Dónde vive

Aparece bastante repartido por la Península, aunque resulta más común en las regiones occidentales (particularmente en Extremadura y el oeste de Castilla y León), en el norte (sobre todo en la cornisa cantábrica, Galicia, País Vasco, Navarra y norte de Castilla y León), en Sierra Morena y en algunas provincias catalanas y andaluzas. Resulta, en cambio, bastante escaso en La Mancha y en el sureste árido, donde llega a faltar casi por completo. Está ausente como reproductor de ambos archipiélagos y de los territorios norteafricanos. En nuestro país habitan la subespecie athis, repartida por el sur y el levante, y la subespecie ispida, que ocupa el norte y el oeste peninsular.

Amenazas y Conservación

Son muchas las amenazas que pesan sobre este pequeño habitante de nuestras riberas, pero la principal es la pérdida de hábitat, tanto de alimentación como de reproducción. La construcción de infraestructuras, la contaminación, la “adecuación” de cauces, la creciente regulación de los ríos y la urbanización incesante del territorio son algunos de los factores que han provocado la disminución de sus poblaciones. Por añadidura, la introducción de especies piscícolas foráneas —lucios, peces gato, percas americanas, etc.— ha mermado las poblaciones de los pequeños peces autóctonos, anfibios e invertebrados que le sirven de alimento. Para mejorar el hábitat de esta y otras especies ligadas a los ríos, es necesario adoptar otra política de gestión de los cauces, de forma que se establezcan criterios estrictos de mantenimiento de la calidad del agua, se evite la destrucción de la vegetación ribereña y de las orillas y se controle rigurosamente la introducción de especies foráneas.
El martín pescador se incluye en el Catálogo Nacional de Especies Amenazadas en la categoría “De interés especial” y aparece en el Libro Rojo de la aves de España como “Casi amenazado”.

FOTOS

Fotografías y vídeo: Propio.
Más Info: rutas@derutasporlanaturaleza.es

Fuente: SEO/BirdLife

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