Aguilucho lagunero (Circus aeruginosus)

La figura ingrávida del aguilucho lagunero patrullando incansablemente sobre carrizales y marjales se convirtió en una imagen bastante poco frecuente hace algunas décadas, cuando la transformación de los humedales y la persecución directa redujeron a poco más de 200 las parejas de estas rapaces. Actualmente, la población española se recupera lentamente, aunque está lejos de alcanzar la de otros países europeos, donde este aguilucho resulta más abundante.

Identificación

El aguilucho lagunero es una rapaz de tamaño medio y aspecto bastante estilizado, aunque ciertamente más robusto que los restantes aguiluchos presentes en nuestra fauna, a los que también supera en envergadura. La especie presenta, como es habitual en otros miembros del género Circus, un acusado dimorfismo sexual, ya que la hembra es bastante mayor y más pesada que el macho, y ambos sexos exhiben plumajes muy diferentes. En el macho adulto predominan los tonos marrones en el dorso, aunque la cabeza y la nuca son amarillentas o ligeramente grisáceas y surcadas por finas estrías oscuras. Las partes inferiores —especialmente a la altura de las patas y el bajo vientre— suelen adquirir un color rojizo, que va dando paso al crema o blanco sucio a medida que subimos hacia el pecho y la garganta, los cuales aparecen suavemente listados. Las rectrices y rémiges secundarias son grises; estas últimas describen una extensa banda alar, muy visible en vuelo. Ventralmente, las alas del macho son más bien claras —blancuzcas o de color gris pálido— y en ellas destacan fuertemente las negras rémiges primarias. Las hembras adultas, por su parte, resultan bastante más oscuras y menos contrastadas, en conjunto, que sus parejas, pues lucen un plumaje —tanto dorsal como ventralmente— dominado por los tonos pardoachocolatados, que en la cabeza, la garganta y los hombros son sustituidos por otros amarillentos o blanquecinos. Los ejemplares recién salidos del nido se parecen bastante a las hembras, aunque resultan más homogéneos y ligeramente más oscuros; además, solo presentan manchas más claras en la cabeza, la nuca y la garganta. Entre la librea juvenil y la de adulto existen varios plumajes de transición, que definen las diferentes edades del ave. Por otra parte, el aguilucho lagunero es una especie en la que no son infrecuentes los casos de melanismo y la aparición de diseños atípicos, lo que en ocasiones puede dificultar su identificación y propiciar las confusiones con especies de tamaño semejante.

Canto

Dónde vive

La población de aguilucho lagunero en nuestro país se concentra en las cuencas del Duero, del Ebro y del Tajo, en La Mancha húmeda y en las marismas del Guadalquivir, con núcleos de importancia menor en la cuenca media del Guadiana, los humedales interiores de Cataluña y en Andalucía y Mallorca. En Canarias resulta raro, aunque aparece regularmente durante el paso migratorio y la invernada. Los ejemplares que frecuentan nuestro territorio pertenecen a la subespecie aeruginosus, que ocupa el centro y oeste de Eurasia.

Amenazas y Conservación

La destrucción o alteración del hábitat (desecaciones, roturaciones, contaminación, etc.) representa la principal amenaza para esta rapaz; asimismo, las transformaciones agrícolas y el uso de pesticidas la afectan muy negativamente, al actuar sobre sus principales cazaderos y reducir la disponibilidad de presas. Por otro lado, supone un riesgo evidente la gran concentración de parejas reproductoras en unos pocos enclaves con óptimas condiciones de hábitat, ya que cualquier alteración de estos perjudicaría a una parte importante de la población. Otros peligros a que se expone son la contaminación por plomo, que afecta a un buen número de ejemplares, la caza ilegal y el expolio de nidos, prácticas todavía no completamente erradicadas. Aparece icluído en Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial.

📸 FOTOS

Fotografías y vídeo: Propio.
Más Info: rutas@derutasporlanaturaleza.es

Fuente: SEO/BirdLife

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