Ánade azulón (Anas platyrhynchos)

Esta anátida de amplia distribución mundial es también la más común en nuestro país, donde cuenta con una numerosa población de individuos reproductores, a los que se unen importantes efectivos procedentes de otros países europeos durante la invernada. Se trata de un pato generalista, capaz de instalarse en una gran variedad de humedales, desde embalses o marismas hasta estanques en parques o jardines.

Identificación

En el plumaje del macho de ánade azulón destaca el color verde brillante con irisaciones que presenta en cabeza y cuello. Un estrecho collar blanco separa a este del pecho, que es castaño. El dorso es parduzco; las partes ventrales, grises, y la popa, de color negro, resalta sobre los extremos blancos de las rectrices. El pico es amarillo con la uña negra, en tanto que las patas poseen una coloración anaranjada. Como rasgos característicos en el diseño de este ánade destacan, por un lado, las dos plumas negras y rizadas que presenta sobre la cola y, por otro, el espejuelo, de una tonalidad azul violácea (de ahí su denominación de azulón). Como ocurre con la mayoría de las anátidas, esta especie presenta un acusado dimorfismo sexual. En este caso, las hembras tienen un tamaño algo menor que el del macho y son muy crípticas, con un plumaje parduzco moteado en el que tan solo resalta el espejuelo, del mismo color que en el macho. Los jóvenes muestran gran parecido con las hembras, si bien la tonalidad general es algo rojiza.

Canto

Dónde vive

Nuestro país cuenta con una importante población reproductora de ánade azulón, perteneciente a la subespecie platyrhynchos, que se distribuye por buena parte de la Península y Baleares. Falta en Canarias, Ceuta y Melilla. A los ejemplares residentes se une durante la invernada un número muy abundante, aunque variable de unas temporadas a otras, de individuos migradores.

Desplazamientos

A lo largo de su extensa área de distribución, la especie muestra un comportamiento migratorio variable de unas regiones a otras. Así, las poblaciones del norte y centro de Europa, al igual que las siberianas, efectúan movimientos migratorios de largo alcance, en tanto que las del sur y oeste de Europa se muestran básicamente sedentarias, aunque pueden realizar cortos desplazamientos dispersivos ante condiciones ambientales desfavorables. La llegada de invernantes a nuestro país tiene lugar en el mes de septiembre y alcanza su punto máximo entre diciembre y enero. El retorno a las áreas de cría se produce sobre el mes de abril.

Amenazas y Conservación

La intensa presión cinegética a la que se ve sometida la especie se contempla como la principal amenaza para sus poblaciones, a lo que debe añadirse la progresiva alteración de los humedales donde habita.

FOTOS

Fotografías: Propias.
Más Info:rutas@derutasporlanaturaleza.es

Fuente: SEO/BirdLife

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