Barranco de Valdeazores (P.N. Despeñaperros)

  • Trayecto: Lineal
  • Longitud: 10 km
  • Tiempo estimado: 3 horas
  • Dificultad:Media
  • Altitud Minima: 671 m
  • Altitud Máxima: 1002 m
  • Track: rutas@derutasporlanaturaleza.es
  • Tipo camino: Rocoso y pedregoso.
  • Paisaje/vegetación

Barranco regular en forma de V con pendientes considerables. Vistas sobreel desfiladero de Despeñaperros, con sus peculiares formaciones rocosas conocidas como órganos. Bosques de coníferas introducidas por repoblaciones, alternando con bosque o monte mediterráneo húmedo y formaciones de ribera junto al cauce.

  • Sombra: Frecuente
  • Autorización especial: No es necesaria
  • Recomendaciones

Llevar agua potable y vestimenta y calzado adecuados. Cerciorarse de la potabilidad del agua de las fuentes. Evitar encender fuego. Respetar el entorno natural del  camino.

Barranco de Valdeazores.

El arroyo de Valdeazores tiene un corto recorrido perpendicular al desfiladero de Despeñaperros, donde desemboca. El sendero bordea toda su cuenca, un barranco de formas regulares cubierto en una parte por un rico y diverso monte mediterráneo, y en otra por coníferas introducidas por repoblaciones forestales.

A los considerables valores naturales del lugar se añaden otros de tipo histórico o cultural, relacionados con el carácter estratégico del desfiladero, del que tendremos jugosas vistas desde un mirador situado sobre el mismo.

Casa forestal

Deberemos situarnos en la casa forestal de Valdeazores, a la que se accede desde la autovía A-4, sólo en sentido Madrid-Cádiz, por una pista que sale ala derecha en el km 245,3, doscientos metros después de pasar la señal que indica la entrada en Andalucía y poco antes del mirador del Jardín de Despeñaperros. Subiremos trescientos metros por esta pista hasta llegar a una casa forestal, de cuyo aparcamiento parte el sendero.

Saldremos hacia el norte, pero al poco pondremos rumbo hacia poniente, que es el que mantendremos en la primera mitad del recorrido hacia la cabecera del arroyo de Valdeazores, que es el corre al fondo del barranco, siguiendo al principio una conducción de agua. Como en gran parte del trayecto, subiremos por una pendiente suave pero continua.

Veremos a nuestro alrededor bosques mixtos que son fruto de repoblaciones forestales, en los que abundan pinos en las solanas, y cipreses en las umbrías. La vegetación autóctona va ganando terreno con la altura, manteniéndose también en importantes manchas de la ladera del otro lado del arroyo —umbría— que cuentan con un monte mediterráneo húmedo con encinas, alcornoques, quejigos, robles melojos o acebos. En la ribera hay formaciones en galería de alisos y fresnos, salpicados de sauces, adelfas y tamujos.

Castillo del Castro Ferral

Cuando ya llevamos caminados unos dos kilómetros y medio, llegamos a un castañar en el que hay un manantial que abastecela conducción que nos acompañaba. Es un buen lugar para descansar y disfrutar del bosquete de hojas caducas, tomando fuerzas para seguir con la subida.

Un kilómetro más adelante, ya en la cabecera del arroyo, daremos con la pista que baja del puerto del Muladar hacia el castillo del Castro Ferral, que se encuentra a kilómetro y medio aproximadamente. Podremos optar por acercarnos a esta fortaleza medieval que protegía el paso de La Losa, arrebatada definitivamente a los almohades por los ejércitos cristianos en el marco de la batalla de las Navas de Tolosa. Está en ruinas porque fue posteriormente abandonado y destruido para evitar su uso por forajidos.

Los órganos

Si descartamos lavariante del castillopor la pista haremossólo unos cincuentametros, y la dejaremos por un camino quede ella sale a la derechaen dirección al collado de la Aviación, como indican las señales, completando un giro de 180º que nos pondrá rumbo al este, caminan- do sobre la cresta de la margen derecha del barranco. El monte mediterráneo húmedo que veíamos desde la otra vertiente queda por debajo de nosotros, que nos vemos de nuevo rodeados por pinos.

Caminaremos dos kilómetros y medio más para coronar el cerro de Los Órganos (monumento natural), donde está el refugio del Collado de la Aviación, pequeño puesto de vigilancia aérea de la Guerra Civil, utilizado después por pastores y dispositivos contraincendios. Siguiendo por la senda que continúa en la misma dirección que traíamos, atravesaremos un bosquete pinos, encinas, alcornoques y quejigos, para salir a un roquedo despejado en el que hay un pequeño mirador con magníficas vistas del desfiladero de Despeñaperros, que es donde finaliza el sendero.

Fotografías: Propias.

Más Info: rutas@derutasporlanaturaleza.es

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